Esto es horrible... me acosté a las 2.30 y aun no he conseguido dormirme. Ya del aburrimiento he vuelto a encender el ordenador, a ver si me aburro y me entra el sueño.
Ya puesto voy a buscar una imágen que defina cómo me siento...
Un cuadro - Insomnio: Ni idea que qué es esto, pero el que lo pintó lo llamó así
Más o menos me siento así. ¿Y qué es esto? Pues ni idea, así estoy, sin palabras, sin saber qué pensar ni qué hacer. Justo termino los exámenes, vacaciones, y empiezo a amargarme.
Yo creo que influyen dos cosas para que esté en esta situación. Una es la absoluta relajación que tengo, o sea, que no estoy cansado ni mental ni físicamente. Menos mal que mañana (hoy) empiezo ya los entrenamientos, a ver si empiezo a llegar a casa machacado y duermo como un lirón. La segunda razón es que pienso demasiado. Mejor dicho, en demasiadas cosas y muy intensamente. Por un lado buscando una idea que sea un bombazo y me forre con ella (ains... pobre iluso...). Por otro lado, cómo no, sobre mi y mi situación, porqué existo, qué hago en este mundo, cual es mi objetivo... ya sabéis, chorradas que se piensan cuando no tienen nada mejor que hacer. Por otro lado en amigas... y voy a explicar esto, que para eso tengo lo que queda de noche.
El otro día hablando con
Jordi, me contaba su situación actual. A parte de que él se come bastante la cabeza también buscando un sentido a su vida, lo ha pasado bastante mal en asunto de [^des]amores. Mientras me lo contaba se iba creando en mi de nuevo una especie de escudo protector, al estilo bola de dragón (bueno, tampoco es tanto :P). Lo que quiero decir es que lo precabido que eres es directamente proporcional al daño que te han hecho a lo largo de la vida. Hablando en este caso concreto, hasta hace un mes yo era un muro a la hora de encapricharme con alguien. Repelía esas situaciones, ni quería pensar en ello. Pero de un mes hacia aquí me he ablandado, tal vez por las situaciones que he vivido, tal vez he apreciado muestras de cariño desinteresadas donde realmente no las había, no sé. La cosa es que ya estaba cediendo y estaba abriéndome un poco más a la gente. Pero después de hablar con Jordi he vuelto a ver la realidad, mi realidad.
Y es que en esta situación, y es donde yo quería llegar, analizo a la gente con lupa, doy vueltas y más vueltas en mi cabeza a la gente que conozco, su forma de ser, de actual, cosas que han hecho, que he visto, apreciado... y eso es una tortura, porque pretendo así encontrar a la chica perfecta, sin defectos que importen para mi. Quiero asegurarme de que no habrá más tropiezos en el camino, que no recibiré ningún NO más, que no volveré a ser rechazado, no quiero volver a sufrir esa situación, es frustrante y desgarrador! No soporto el sentimiento de rechazo que se produce en esas situaciones.
Por eso me rayo tanto analizándome a mi y a la gente de mi alrededor buscando una razón de porqué estoy así, en qué fallo, qué no hago bien para que las cosas duren, ¿será que no sé elegir? No sé. Siempre concluyo diciendo "mi hora aun no ha llegado".
En fin, si con esto pretendía librarme del insomnio de esta noche... creo que no lo he conseguido, estoy más depierto que nunca jeje.