Con frecuencia me veo en situaciones de las que parece que no hay salida. Soy consciente de que la hay, pero tengo una mezcla entre no querer poner remedio y queno sé cual es el mejor camino.
A pesar de eso ahora podría decir que estoy a gusto. No contento, o satisfecho, todo lo contrario, pero si a gusto. Pero por fin hoy alguien me ha abierto los ojos, por decirlo así. Han sido tres situaciones, juntadas con cosas que me han pasado estos días atrás. Por un lado gente que da señales de vida (en mi defecto), eso lo aprecio bastante. Incluso gente con la que yo pensaba que no tenía prácticamente trato ya. Eso me hizo pensar... por otro lado algo que pensé esta mañana: "la persona que consiga cambiarme para que sea más contante y tenga más fuerzade voluntad, esa será a la que tendré que tener relamente en cuenta". Esto no lo había pensado antes, y es la puñetera verdad. Es algo que hasta ahora nadie ha conseguido, y si en algén momento se da el caso de que pase no voy a ser tan súmamente arrogante de dejarlo pasar.
Pero a lo que realmente iba es una cosa que escuché hoy en la radio, en Ondacero, en el programa de Gomaespuma. Salía una monja hablando y a raiz de que le preguntaran si le preocupa que hoy en día a la juventud no se interesara por su vocación, respondió algo así como que el problema actualmente es que la gente no quiere comprometerse con nada. Pero qué gran verdad! Se ve por todos lados, muchos de los problemas que se ven en los telediarios, periódicos o por la calle es eso, hay miedo a comprometerse con algo, y si inicialmente se hace no se respeta ese compromiso, pero para nada. Yo mismamente ya no quiero involucrarme en nada porque sé que al poco tiempo acabaré dejándolo. Y lo que veo en mucha gente es lo mismo, se comprometen pero ya no en el plan que se hacía antes, ahora cuentan demasiado los intereses personales y las prioridades de cada uno, y no nos cuesta nada hacer daño a la gente, dejar tirado a alguien, y cometer locuras solo porque en un momentio puntual nos apetece o divierte.
Y esto no es más que lo que yo siempre he dicho, "la sociedad degenera", y degenera con todas sus acepciones:
1. intr. Dicho de una persona o de una cosa: Decaer, desdecir, declinar, no corresponder a su primera calidad o a su primitivo valor o estado.
2. intr. Dicho de una persona: Decaer de la antigua nobleza de sus antepasados, no corresponder a las virtudes de sus mayores o a las que ella tuvo en otro tiempo.
Y por lo que parece nadie está dispuesto a pararlo...