Hoy ha sido un día de cambiar formas de pensar, por lo que parece.
Esta tarde Álvaro me puso un poco de mala leche, aunque de todo lo que dijo tenía mucha razón en una cosa: no tengo término medio para las cosas. Pero en lo demás... nada. Me "echaba" en cara el haber dejado el Messenger de golpe, dando a entender que era un capricho mio. Bueno, puede que sea así, o no, o que haya dado a entender eso.
No sé, lo que si sé es que por algo así no hay que darle muchas vueltas a una pijada así. Me cansé, además apenas hablaba ya con la gente, y cada día me repateaban más las "pijaditas" del Messenger. Que se pueden desactivar, que se pueden usar otros clientes, que hay mejores soluciones... lo sé, pero ya va más allá de todo eso. Perdía mucho tiempo con él, aunque no hablara con la gente estaba pendiente de lo que pasaba en él. Además había demasiadas presencias que no me hacían sentir cómodo. Que se pueden quitar la admisión, borrar, etc., lo sé, pero igualmente va más allá.
Llevo bastante tiempo involucrado en
Jabber [
es] (la tecnología que usa
Google Talk), y me repateaba usar algo como MSN Messenger, lo cual está a años luz de Jabber. Lo sé, toda la gente que conozco está en MSN, pero sé que tarde o temprano les veré por la calle, igual que pasaba antes de que existiera esto del "mesenyer".
Pero todo eso me lo ha hecho ver de forma distinta
badlop, un chaval que conozco hace poco de la red (implicado hasta las cejas en esto de Jabber). Con el resto de la gente que he hablado siempre sobre "Jabber vs. MSN" salía el tema de que es difícil que la gente deje MSN y pase a Gtalk o Jabber. Le comenté un poco por encima esto que me pasó por la tarde y estoy seguro que si me tiene en persona me pega un tortazo de espanto. Al menos eso sentí con su filosofía. Dijo algo así como "mi abuelo y sus amigos también prefieren su 600 alos coches de ahora", lo que deduje: ¿Porqué la gente de MSN tiene que cambiar? A partir de entonces ya no pienso en la utopía de "derrotar el gran gigante", sino en hacer una alternativa, y quien quiera, que la use. Ya vendrá gente detrás que si aprecie lo bueno, como "su abuelo, los coches, y la gente que vino detrás". Al menos tiene que haber una alternativa, sino si que no hay competencia.
No se puede obligar a alguien a cambiar de hábitos o gustos. Nunca lo he hecho, pero si que tenía la esperanza de conseguirlo por otros medios aportando cosas a algo que ya está muy logrado. Ahora veo que los tiros no van por ahí, sino de crear algo bueno, y si realmente merece la pena, la gente nueva sabrá apreciarlo. Nada es para siempre, y la alegría va por barrios. Igual que no puedes imponer a alguien tu tendecia política, religiosa, deportiva, etc., no puedes imponer de igual modo tu "tendencia informática", por llamarlo así.
Hay que saber dónde está el límite de la libertad de cada uno :)